En España, el jamón se produce en todo el territorio, en especial en zonas montañosas, donde los climas suaves y secos en verano e inviernos fríos son los ideales para el proceso de curado.
Son precisamente estas montañas las que dan nombre al jamón curado español, puesto que “serrano” significa “de la sierra”, siendo “sierra” un conjunto de montañas.
No obstante, existen ciertas diferencias o matices en la producción según las zonas y los fabricantes.
- La denominación Jamón Ibérico, según las normas del gobierno español, sólo es permitida en las regiones en las que hay dehesas (tipo de bosque claro con pastizales y alcornacales localizados al oeste y suroeste de España):
- Salamanca (Guijuelo y alrededores, Castilla y León)
- Extremadura
- Huelva (Jabugo y alrededores, Andalucía)
- Córdoba (Valle de Los Pedroches, Andalucía)
En cada una de estas zonas hay una Denominación de Origen y su correspondiente Consejo Regulador, pero tambien es cierto que hay productores que no se acogen a ella.
En realidad, la calidad no depende de la zona en la que se elabora el jamón ibérico porque en todas ellas está garantizada.
Como pasa con el vino, cada zona de producción confiere a sus jamones unas características sensoriales distintas debido al clima y la flora bacteriana autóctonas.
Lo mejor, pues, es probar jamones de todas las zonas para descubrir los que más nos gustan.
Aunque si hablamos de calidad aqui les dejo una clasificacion oficial de la misma
- Plata: Jamones Serranos con curación de 8 a 11 meses.
- Oro: Jamones Serranos con curación de 11 a 14 meses.
- Gran Serrano: Jamones Serranos con más de 14 meses de curación.













